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  • Victor Sanchez
  • El evangelista Victor Sánchez 
Para cualquier invitacion se pueden comunicar al:
Tel: 1-809-949-9433
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ROMANOS 8:1

Ahora pues, ninguna condenacion hay para los que estan en Cristo Jesus, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espiritu.

ISAIAS 55:6

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“Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.” Proverbios 3:9, 10

26 mayo 2010 3 26 /05 /mayo /2010 17:29

En una asoleada mañana, dos alondras subían volando a lo alto.

La alondra padre hablaba con su polluelo, haciéndole ver lo maravilloso que es tener alas y poder volar hasta las alturas.

Pero el pequeño, en su inexperiencia, escuchaba sólo a medias, pues su atención se fijaba en el tintinear de una campanita, que llegaba a sus oídos desde la tierra.

El pajarillo, curioso, bajó al campo de donde provenía el sonido que tanto le atraía, y vio a un hombrecillo que guiaba un carro mientras gritaba: "¡Vendo lombrices! ¡Dos lombrices por una pluma!"

A la pequeña alondra le encantaban las lombrices; ya al nombrarlas se le hacía agua el pico. Y sin pensar más se decidió: arrancó una pluma de sus alas y la cambió por dos lombrices. Cuando se las hubo comido volvió junto a su padre, muy satisfecha.

Al día siguiente la alondra esperó ansiosamente el sonido de la campanita, y al oirla bajó a realizar nuevamente su extraño negocio, dando otra pluma a cambio de dos lombrices. Esto lo repitió día tras día.

Una vez ofreció al hombrecillo cinco plumas por diez lombrices. El vendedor aceptó entusiasmado y, desde entonces, por espacio de varios días más, continuó el intercambio.

Al cabo la alondra batió sus alas inútilmente: ¡ya no podía volar! ¡Estaba atada a la tierra y condenada a arrastrarse en lugar de volar! ¡Había cambiado sus alas, su libertad, por un puñado de lombrices!--Luther Burbank.

No vendas tu primogenitura por un plato de lentejas. No regales tu libertad por vanos y baratos placeres que luego te dejaran sin fuerza y sin libertad. Recuerda, Jesús ha venido para darte libertad genuina.

Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.
Genésis 25:34

No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Hebreos 12:16

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Published by Victor Sanchez
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