Blog del Ministerio Evangelistico Penetrando en las Almas el cual preside el Evangelista Victor Sanchez
Muchas veces pasamos días, meses y años diciendo que somos discípulos de Jesus, pero, nunca hablamos de Su amor, nunca compartimos la bendición de la salvación, nunca brillamos como luz del mundo. Cuando nos convidan a un retiro en la hacienda, aceptamos con mucho gusto. Cuando nos convidan a un “paseo misionero”, somos los primeros a decir “sí”.
Cuando nos buscan para un festival de helado, una noche de pizza , una cena de enamorados… nos exaltamos de gozo y decimos: “Sí, sí, sí”. Y, cuando somos convocados para un día de evangelización en las calles de la ciudad, o en la plaza central… estamos cansados, estamos ocupados, está muy caliente, está lloviendo, tenemos otros compromisos…
Nuestros corazones están petrificados; nuestras vidas espirituales están petrificadas; nuestra bombilla está sin aceite, apagada y petrificada; nuestra iglesia está petrificada y el Señor está triste y no puede lllamarnos de “siervos buenos y fieles”.
Yo no quiero tornarme piedra, no quiero avergonzar al Señor a quien amo, no quiero fingir que soy hijo de Dios. Yo estoy vivo, quiero regocijarme de felicidad proclamando el nombre de mí Señor y Salvador, quiero impartir todo de maravilloso que he recibido de Cristo. ¿Y usted? ¿Está vivo o ya petrificó?
“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina” (2Timóteo 4:1, 2).